Explorando el Internet de las cosas 1. Un tsunami de sensores
Vivimos en el mundo de la información. Los seres humanos elaboramos gran parte de ella o, como mínimo, pasa por nuestras manos. Los cajeros de los supermercados escanean códigos de barras. Los biólogos etiquetan especies en peligro de extinción. Los operadores de divisas registran decisiones de compra y venta. Sin embargo, según nos vamos adentrando en el mundo del Internet de las cosas, cada vez más información de la que recopilamos, procesamos, evaluamos y utilizamos proviene de sistemas automatizados.
El Internet de las cosas solo cumplirá sus promesas de mejorar la logística, advertirnos de peligros medioambientales, personalizar nuestras experiencias y demás si una amplia variedad de sensores inunda nuestro mundo. Todo esto ya está ocurriendo.